Cómo encontrar el inquilino perfecto para tu propiedad



Una vez has comprado una propiedad como inversión (en busca del cashflow), y has terminado con los detalles de puesta a punto (reforma, amueblar, etc) es la hora de encontrar el inquilino perfecto.


Encontrar un buen inquilino es esencial para que tu inversión tenga buenos resultados, ya que de ello va a depender que recibas en plazo las mensualidades que te permiten pagar las cuotas del préstamo hipotecario y obtener un cashflow positivo, así como evitar que pierdas dinero en reparaciones o deterioro del inmueble y tiempo y esfuerzo en la gestión del arrendamiento.


Pero, ¿qué es un buen inquilino? Generalmente se entiende que un buen inquilino es el que:

  • paga las mensualidades a tiempo (genera cashflow)

  • cuida la propiedad (genera equity)

  • no da problemas al propietario ni a los vecinos (evita pérdida de tiempo)

  • tenga previsto permanecer varios años en el inmueble (evita pérdida de tiempo y posible pérdida de dinero por estar vacío el inmueble)


Para encontrar un inquilino que cumpla los anteriores requisitos, estos son los tres pasos que nos pueden ayudar a encontrar el inquilino perfecto:


1. Comprueba la solvencia del inquilino

Uno de las principales preocupaciones que podemos tener como propietarios del inmueble es que el inquilino, llegado a cierto punto, deje de pagar las mensualidades por no poder hacer frente a ellas.


Para comprobar la solvencia del inquilino antes de arrendarle el inmueble debemos:

  • Conocer sus ingresos: se suele solicitar las dos últimas nóminas. Los ratios de solvencia que suelen usar las empresas de seguros de arrendamiento es que la renta no suponga más del 30%-40% de los ingresos netos del arrendatario.

  • Estabilidad laboral: Para completar la imagen de solvencia del potencial arrendatario, es importante conocer su estabilidad laboral. Pregunta en qué empresa trabaja, cuál es su posición y cuánto tiempo lleva. Un funcionario público tendrá mayor estabilidad que un trabajador de una empresa de trabajo temporal (ETT).

2. Entrevista al potencial inquilino

Nunca vamos a poder saber a ciencia cierta si un inquilino va a cuidar bien o no la propiedad, o si va a dar problemas a los vecinos o a nosotros y vamos a tener que guiarnos por los indicios que podamos obtener de nuestras interacciones con él. La edad del inquilino y trabajo suelen ser indicadores, así como las posibles aficiones que pueda tener. Otro posible peligro a la integridad del inmueble es que el inquilino tenga hijos.


Una medida de protección que podemos utilizar es listar en un anexo al contrato todo el mobiliario y el estado del piso, estableciendo que el arrendatario se hará cargo de cualquier desperfecto o pérdida.


Adicionalmente, podemos tratar de pedir referencias a anteriores arrendadores o compañeros de piso, para conocer los hábitos del potencial inquilino.


Al final, elegir bien al inquilino dependerá de nuestro feeling u olfato.


3. Averigua los planes de futuro del inquilino

Para conocer cuánto tiempo tiene planeado quedarse el inquilino, es importante conocer sus planes de futuro. Si, por ejemplo, el inquilino es extranjero deberemos saber si tiene pensado volver a su país de origen, o si, está en la ciudad por un trabajo puntual y en un año termina, etc.


Cuánto más sepamos del potencial inquilino más podremos acercarnos a saber lo buen inquilino que va a ser.


¿Y tú, cómo identificas a un inquilino perfecto?








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